Los hijos de S√°nchez – 1979

Los hijos de S√°nchez, nuestra identidad, la cultura de la pobreza

Estrenos de la semana (Amalia de Gallardo)

Diario Presencia (La Paz, domingo, 26 de agosto de 1979)

Los hijos de S√°nchez
Los hijos de S√°nchez

“LOS HIJOS DE SANCHEZ”
Produc. Mexicano-norteamericana
Dir. Hall Bartlett

La cultura de la pobreza

El filme se fundamenta básicamente en los estudios de Oscar Lewis sobre la teoría de la cultura de la pobreza.

Lewis uno de los antrop√≥logos m√°s famosos de la actualidad,escribi√≥ ‚ÄúLos Hijos de S√°nchez” sacando datos e ideas de la encuestas hechas entre familias de la clase media suburbana de M√©xico.

La similitud de situaciones, costumbres y mitos que este filme presenta, ratifican muy obviamente los conceptos del autor quien sostiene que: la cultura de la pobreza trasciende diferencias regionales y nacionales estableciendo formas comunes de adaptación a problemas comunes.

La cultura de la pobreza no es solo una cuesti√≥n de privaciones econ√≥micas o carencia de ‚Äúalgo‚ÄĚ, pues la cultura de la pobreza presenta tambi√©n aspectos positivos y ofrece recompensas sin las cuales los pobres dif√≠cilmente podr√≠an sobrevivir.

Espejo de nuestra realidad

De ninguna manera la pel√≠cula nos resulta extra√Īa, es casi nuestra y la riqueza y emotividad de su tratamiento nos hace identificarnos no solo en el plano de individualidad sino tambi√©n de nacionalismo.

Jes√ļs S√°nchez podr√≠a ser el s√≠mbolo del terru√Īo modesto, fuerte, cobijando, acusando y volviendo siempre a protegernos a todos y todos volviendo a √©l, aunque tengamos tanto que reprochar y desaprobar.

¬ŅLlegaremos alguna vez al di√°logo que consuelo tan emotivamente, le pide a su padre? 
¬ŅDescubriremos alg√ļn d√≠a que en nuestras debilidades est√° nuestra fortaleza?

Conozc√°monos y aprendamos a ver de frente lo que somos y donde nos duele, solo as√≠ lograremos nuestra propia identidad. Solo en la autenticidad de nuestras fuentes ancestrales y super√°ndonos juntos y sin complejos combatiremos la pobreza sin que nos humille ‚Äúla cultura de nuestra pobreza”, que constituye ‚Äúnuestra propia identidad.

Bartlett, Quinn y Del Río

Si Bartlett ha logrado transponer al cine toda la intención y sentimiento que Lewis plasmó en su libro, Anthony Quinn logra después de mucho tiempo, hacer una creación de su personaje.

La sinceridad y total entrega que pone, confiere una dimensi√≥n insospechada al papel que representa, junto a √©l los actores secundarios, rivalizan en calidad y desempe√Īo.

Dolores del Río en una aparición de pocos minutos destaca las condiciones, que hicieron de ella una figura inolvidable del cine azteca.

La promiscuidad habitacional, la angustia por la limitación económica y educacional, el fanatismo como patética panacea de la desesperanza, se suceden en un montaje equilibrado, unas veces provocando una sonrisa y otras el aflorar de las lágrimas por el realismo y acercamiento a una verdad lacerante y tan próxima.

La fotografía del filme

La fotografía está bajo la dirección de Figueroa, considerado como uno de los mejores fotógrafos del arte cinematográfico.

En consecuencia, las ambientaciones, la iluminación y el color son utilizados con sumo cuidado realzando la calidad y seriedad de este gran fresco de la existencia de un grupo humano tan mayoritario en la faz del mundo que por lo menos debería despertar nuestra curiosidad para entenderlo.

”Los hijos de S√°nchez” tiene mucho del amor por el hombre que Fellini puso en sus cl√°sicas obras del 50, como ser: La Strada y Las Noches de Cabiria.

Tiene tambi√©n, reminiscencias del Nazar√≠n de Bu√Īuel donde un hombre asume la miseria y debilidad de los otros sinti√©ndose responsable y copart√≠cipe de la Redenci√≥n. De todas maneras, Hall Bartlett, desde su vieja pel√≠cula: “Almas en Tinieblas” siempre se ha interesado por los problemas humanos y sus consecuencias.

Apreciación moral

Filme que por la ambig√ľedad, la dudosa interpretaci√≥n moral o las escenas crudas, exige un criterio m√°s responsable y maduro.

Apreciación artística

Muy buena

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